EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS, CAPÍTULO 5
José Faustino Feliciano Álvarez esperó a que su despreciado colega se sentara, y se levantó muy lentamente. Miró al juez, luego a los dos acusados hasta que se direccionó hacia el Petaco Nannini. "Comisario, comenzó, ya que le preguntaron por el señor Figueroa, vamos a ampliar un poco. ¿Qué me puede decir de él? - Raro, al principio. Con el tiempo, se volvió turbio. - ¿Se sabía algo de su familia o entorno? - Que vivía con su madre. - ¿Y el padre? - Objeción, señoría, interrumpió Weber, ¿a qué nos lleva todo esto? - Señoría, hace unos minutos mi colega estaba deseoso de saber todo y ahora objeta, estoy queriendo aportar más claridad, como planteó el doctor Weber. - Objeción denegada, suspiró el juez con fastidio. Continúe doctor Feliciano Álvarez. - Gracias, señoría. Repito la pregunta, ¿qué hay del padre del señor Figueroa? - Nunca se lo vio en el pueblo, ni se supo jamás de su paradero. Él tampoco lo nombró nunca. - Bien. ¿Conoció usted a su madre? - Sí, señor. - ¿Qué tanto la...