EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS
Nicanor Webar miró a sus clientes antes de susurrarles algo al oído, esbozar una sonrisa sarcástica y levantarse para su interrogatorio. "Comisario Nannini, ¿cuánto hace que conoce a mis clientes?
- Al señor González Schwartz lo conocí el día de la detención. Al señor Figueroa desde el colegio.
- ¿Cómo era su relación con Octavio Figueroa?
- De compañeros de clase.
- ¡Explíquese!
- Éramos compañeros de clase. No éramos amigos.
- No responde a mi pregunta. Quiero saber si la relación era buena, regular o mala.
- Casi nula.
- ¿Casi nula? ¿Cómo sería eso? ¿Qué faltaría para que sea nula? ¿Qué sería casi?
- Objeción, señoría, cortó el doctor Feliciano Álvarez, el comisario ya respondió.
- Señoría, replicó Weber, la respuesta del comisario no fue clara y a eso apunto, a la claridad.
- Ha lugar, cortó de cuajo el magistrado, doctor Weber, el comisario Nannini respondió en forma más que clara. Continúe si tiene más preguntas.
- Gracias, señoría. Comisario, ¿ha tenido algún entredicho con el señor Figueroa?
- Señoría, protestó Feliciano Álvarez, ¿cuál es el sentido de estas preguntas?
- Señoría, reaccionó Weber, quiero establecer si hay algún elemento personal del comisario hacia mi cliente. Es importante saber absolutamente todo como para saber cuál es el móvil real de todo esto.
- Doctor Feliciano Álvarez, retomó el juez con calma, creo que los detalles son importantes, por lo tanto, permitiré que el doctor Weber siga con esa línea, pero sin exagerar.
- Gracias señoría, sonrió el pícaro de Nicanor Weber. Lamento ser repetitivo, pero entenderá que mi colega es bastante fastidioso.
- Señoría, volvió a levantarse el doctor Feliciano Álvarez.
- Retiro lo dicho y me disculpo, señoría.
- Prosiga doctor Weber, añadió el juez, y evite acotaciones. Ahorremos tiempo, por favor.
- Sí, señoría. Bien comisario, ¿recuerda la pregunta?
- ¿Me la podría repetir, por favor?
- Sí, claro. ¿Tuvo usted algún altercado con mi cliente?
- Alguna vez.
- Ajá. ¿Fueron altercados fuertes?
- Algunos.
- ¡Algunos! ¿Podría usted describir alguno de ellos?
- El señor Figueroa suele utilizar a una banda de facinerosos para enviar mensajes. Yo soy de hablar cara a cara.
- Sea más específico, por favor.
- Todas las veces que el señor Figueroa quería intimidarme a mí o a cualquiera, enviaba a una banda conocida como 'la banda de la esquina de Rogel'. Por lo general, cuando eso sucedía, yo solía irlo a buscar para dirimir cara a cara.
- ¿Cómo sabe que mi cliente era quien estaba detrás de esa banda?
- Todos lo saben.
- No me está diciendo nada, comisario. Todos o nadie es lo mismo. ¿A usted le dijeron eso?
- Sí.
- Y lo creyó. AL igual que usted creyó que mi otro cliente era un malhechor siendo que le estaban apuntando con una escopeta en la cabeza.
- Conozco muy bien a doña Elisa y sé perfectamente que es una persona decente.
- ¿También cree en la cigüeña de París?
- Señoría, se levantó Sehón enfurecido, el letrado se burla del testigo.
- Doctor Weber, intervino el juez Ortíz Narús, no voy a permitir faltas de respeto en mi tribunal. ¿Le queda claro?
- Sí, señoría. Retiro la última pregunta que desató todo esto. Comisario, al señor González Schwartz no lo conoce y la carta de presentación fueron un par de esposas. ¿Le parece normal?
- Una persona que llega a un lugar y se presenta a exigir y a maltratar a una familia de comportamiento intachable, además de atacarla, no me deja muchas dudas a la hora de calificarla.
- ¿Podría ser como primera impresión equivocada?
- No en este caso.
- Entiendo. No más preguntas".
Continuará...
El Puma
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