FRACASO ESTREPITOSO
Cuando un acontecimiento se repite, se dice que uno tiene un déja vu . En el Mundial de Corea y Japón 2002, había una selección que era una de las grandes candidatas a llevarse el título. Un equipo que tuvo un paso más que tranquilo por las eliminatorias sudamericanas, pasando por encima a muchos adversarios y que clasificó mucho antes, de forma holgada. Ese equipo era Argentina y su entrenador era Marcelo Bielsa. En 2001, el equipo llegó al tope de su rendimiento con triunfos ante potencias europeas como visitante. Las ilusiones eran muchas. El plantel era rico en nombres e individualidades. El rosarino era conocido por sus duros entrenamientos, donde trabajaba la intensidad y la verticalidad. También lo era por no tener plan B y por "morir con las botas puestas", esto es, sin negociar su idea de juego. Así fue como deambuló en la fase de grupos con un triunfo ante Nigeria por la mínima diferencia y sin que le sobrara nada, una derrota con Inglaterra queriendo jugar al des...