EL VILLANO DE UNA HISTORIA MAL CONTADA
Cuando aparece un superdotado, el circo mediático necesita encontrarle su némesis. Siempre se necesita tener a alguien con quien comparar al mejor. Sucedió con Pelé, con Alfredo Di Stéfano, Johan Cruyff, Diego Armando Maradona en el pasado. En el amanecer del siglo XXI, apareció Lionel Messi en Barcelona. Así como cuando River Plate contrató a Mario Kempes para contrarrestar la llegada de Maradona a Boca Juniors, Real Madrid compró a una estrella del momento cuando el equipo catalán contaba con Ronaldinho y Messi se avizoraba como el mejor del mundo, Real Madrid no podía quedarse atrás y contrató a uno de los mejores jugadores del momento, el portugués Cristiano Ronaldo, figura de Manchester United. El luso tuvo un nivel superlativo y la prensa madridista lo empezó a comparar con el astro argentino. Solamente pudo hacerlo con una sola estadística: la de los goles convertidos. Esa comparación fue muy dañina y generó una grieta futbolera que llegó hasta el absurdo. Así fue como no ...