EL ARQUERO, CAPÍTULO 1
"Dale Cabezón, pateame que te la voy a sacar a los Luis Islas", gritaba Toto en el patio del colegio a su amigo Daniel Crippa, mientras se paraba en el medio del arco. "Dejate de hinchar, respondió Daniel, ¿querés que te la vuelva a clavar en un ángulo? - Eso quisieras. Ya me vas a venir a pedir notas cuando yo ataje en Estudiantes y en la selección". Toto tenía un sueño desde chico, que era ser futbolista profesional. Se pasaba los recreos jugando y los fines de semana en el Club Deportivo del pueblo. Con los años, fue escalando en las divisiones inferiores hasta que debutó en primera. Jugaba el campeonato regional y era muy audaz. Le gustaba jugar para la tribuna, salir jugando con los pies, patear tiros libres o penales. Estaba deseoso de poder probarse en una categoría superior. En su primer año como titular, el equipo estaba transitando su mejor año en el campeonato. Por primera vez en mucho tiempo, el Deportivo avanzaba y la gente comenzaba a seguir al equip...