PRISCILA, CAPÍTULO 5
En los meses siguientes, la dinámica era la misma. Priscila consiguió un trabajo en San Germán, en la redacción del diario local, además de tener horas como columnista en la radio local. Nicole pasaba su tiempo entre el colegio y la casa de Toto. Los fines de semana, Priscila pasaba un día, cuando no los dos, entre el trabajo y Octavio. Nicole estaba encariñada con Toto y doña Elisa quien, a pesar de ser dura con Priscila, sentía un gran afecto por la niña. Todo se hacía y deshacía a su gusto. No planeaba dar un paso más, prueba de ello era el escaso interés por no decir nulo que mostraba por el progreso de su novia o por el bienestar de Nicole. La niña lo miraba con desconfianza. Cuanto más tiempo pasaba Priscila con Octavio, más quería conocer su costado más profundo. Comenzó a notar que él no compartía otra cosa con ella más que la intimidad. Mientras ella le contaba todo, él no se manifestaba. La puerta cerrada con llave del cuarto de Graciela le daba más curiosidad. Sin emba...