EL SECRETO DE OCTAVIO, CAPÍTULO 3 (FINAL)
No se anduvo con chiquitas y nos subió a su camioneta para llevarnos de nuevo al pueblo y al colegio. El viaje hasta la oficina del director, Lucas Brepsy, a quien aprodábamos nada cariñosamente "la rata tartamuda". En cuanto nos vio y escuchó a don Bernardo, su ceño se frunció más de lo habitual. Nos dio un sermón muy largo, más por lo nervioso que se puso que por el contenido en sí. Toto estaba al borde del llanto, Octavio miraba para otro lado por lo que la rata me miraba fijo a mí. "Se... señorita Cam... Cam... Campos, ordenó, llame a.… a.… a.… los pa... padres de estos... - Sí señor", respondió la secretaria. Pasaron unos instantes hasta que apareció Graciela, una mujer muy mirada por todos en el pueblo ya sea porque era atractiva y porque siempre usaba ropas que hicieran visible su figura. "Ay, por favor, exclamó ella en forma histriónica, ¡qué horror! Mi Octavito envuelto en un episodio como este... ¡Qué barbaridad! Señor Brepsy, no puedo creerlo. Esto...