CLUB ATLÉTICO BOVER

 


Ante la llegada de un nuevo superclásico del fútbol argentino, se recuerdan a los futbolistas que pasaron por ambas instituciones. Algunas figuras y otros que pasaron por ambos sin pena ni gloria.

Este duelo no es un partido más, es el choque más importante del fútbol argentino y de los más relevantes del fútbol sudamericano. Las dos instituciones más grandes de Argentina, las más importantes, las de mayor convocatoria y las que tienen más títulos que nadie en ese país. Un encuentro que comenzó siendo, a principios del siglo XX, el clásico del barrio de La Boca, en la zona sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, terminó trascendiendo fronteras, siendo catalogado como uno de los eventos a ver, aunque sea una vez en la vida. Camiseta blanca con una banda roja de un lado, azul con una franja amarilla - los simpatizantes boquenses la rebautizaron como color oro - en el medio, inspirada en una bandera sueca que uno de sus fundadores vio en las dársenas portuarias. Uno se fue del barrio, primero a Recoleta y luego a Núñez, teniendo un breve paso por Sarandí cuando aún era oriundo de La Boca. El otro finalmente se quedó, aunque tuvo una mudanza a Wilde durante dos años antes de instalarse en la esquina de Brandsen y Del Valle Iberlucea, donde se disputará el próximo duelo. Quienes no son simpatizantes ni de uno, ni del otro, llaman - en forma despectiva o no - Bover a la combinación de ambos, en especial cuando la prensa especializada habla solo de ellos, cosa que sucede la gran mayoría de las veces.
Muchos jugadores pasaron por ambas instituciones. Desde nombres rutilantes como Claudio Caniggia, Gabriel Batistuta, Hugo Orlando Gatti, Juan José López, José Manuel Moreno, Oscar Ruggeri, Ricardo Gareca, por recordar algunos. El primero que cruzó de vereda fue Pedro Moltedo quien en 1905 cambió a River por Boca. 
Una formación ideal del Club Atlético Bover podría ser: Hugo Orlando Gatti; Jonathan Maidana, Jorge Nicolás Higuaín, Oscar Ruggeri, Alberto Tarantini; Juan José López, Julio Olarticoechea, Carlos Tapia, José Manuel Moreno, Claudio Caniggia y Gabriel Batistuta. Claro está, quedaron afuera jugadores de gran categoría como Fernando Gamboa, Fernando Cáceres, Néstor Gabriel Cedrés, Ernesto Mastrángelo, Norberto Menéndez, Francisco Sá, Victorio Cocco, Carlos Morete, Ruben Da Silva, Abel Balbo, Rubén Galetti, Juan José Pizzutti, Sergio Berti, Carlos Randazzo y tantos otros. 
Algunos casos son más resonantes que otros, como cuando Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca quedaron libres de Boca y cruzaron de vereda en 1985, tras años de conflicto salarial con el conjunto de la Ribera. Tiempo después, Carlos Tapia y Julio Olarticoechea se fueron de Núñez a La Boca. No fue trueque, como tampoco lo fue el de Gabriel Batistuta y Sergio Berti. El primero estaba en River y era habitual suplente, mientras que el segundo estaba en una situación idéntica en Boca. Berti y Batistuta jugaron juntos un partido en River, ante Defensor Sporting por los octavos de final de la Copa Libertadores de 1990 en el estadio Monumental. 
Alberto Tarantini fue otro caso que hizo mucho ruido. El defensor, campeón del mundo en 1978, hincha de Boca declarado y producto genuino de las divisiones inferiores "xeneizes", se fue libre en conflicto con el entonces presidente del club, Alberto Armando. Tras pasar por Birmingham y Talleres de Córdoba, recaló en River, donde también tuvo una actuación destacada. Claudio Caniggia o Juan José López son otros dos casos que hicieron mucho ruido. El "Pájaro", formado en Núñez y mimado por la parcialidad riverplatense, quien dijo a cuanto micrófono se le cruzó que, en Argentina, solamente jugaría en River mientras triunfaba en Europa. Al regresar, se pasó a la vereda de enfrente declarando que era hincha de Boca. Juan José López, histórico volante derecho "millonario", formado en el club, quedó libre y tras un breve paso por Talleres de Córdoba, se puso la camiseta azul y oro. 
Los últimos casos son los de Marcelo Saracchi y Adam Bareiro, el último está actualmente en el plantel boquense, lesionado, o Facundo Colidio, recientemente transferido de River a Vasco Da Gama. El rubio delantero tuvo un paso por las divisiones inferiores de Boca, sin debutar en primera división ya que fue vendido a Inter de Milán, y llegó a Núñez tiempo después. 
Fueron 101 casos desde que ambos clubes existen y seguramente habrá muchos más. La historia del Club Atlético Bover aun no cerró su libro.

El Puma

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