ADDIO FRANCO
Italia es conocido futbolísticamente por haber formado a muchos de los mejores defensores del mundo. Desde Gaetano Scirea, Giuseppe Bergomi, Alessandro Nesta, Fabio Cannavaro, Paolo Maldini, Antonio Cabrini, entre tantos otros. Uno que es muy destacado y que, además, solamente vistió una sola camiseta a lo largo de su carrera, es Franchino Baresi, más conocido como Franco.
Este defensor central nació en Travagliato, en las afueras de Brescia, el 8 de mayo de 1960 y comenzó su carrera futbolística en las inferiores de Milan, club del que jamás se movió. La paradoja es que su hermano mayor Giuseppe, también defensor central, jugó en la vereda de enfrente, en las filas de Inter. Franco debutó en el primer equipo en 1977 y en su segunda temporada ya se ganó el puesto, no dejando jamás la titularidad hasta su retiro en 1997. Capitán del equipo en poco tiempo y siendo el segundo jugador que más partidos disputó con el club, detrás de Paolo Maldini, Baresi llegó muy joven a la selección italiana.
Integró el plantel que fue campeón del mundo en 1982, aunque no participó ni un solo minuto durante el Mundial. En las eliminatorias, el entrenador Enzo Bearzot también convocó a Giuseppe Baresi, aunque lo dejó afuera de la cita mundialista nada más y nada menos que para darle el lugar a su hermano. En la primera parte de su carrera, si bien fue campeón del mundo con la Nazionale azzurra conoció el abismo futbolístico cuando Milan descendió a la serie B por arreglos de partidos. Lejos de abandonar el barco, se quedó a enderezar el barco y luego vino la era dorada. De la mano de Silvio Berlusconi, que compró el club primero, y de Arrigo Sacchi, entrenador del equipo que lo llevó a ser campeón de Italia en 1988, levantando un certamen que tenía casi perdido. Napoli le llevaba 7 puntos cuando faltaban 9 partidos (en ese entonces, los triunfos sumaban 2 unidades), pero su sprint final, más la caída del conjunto sureño, llevó a una histórica coronación. Luego dos Copas de Campeones de Europa (actual U.E.F.A Champions League), con exhibiciones futbolísticas como una goleada por 5 a 0 a Real Madrid en el estadio Giuseppe Meazza. En ese equipo, Baresi compartió plantel con Maldini, Carlo Ancelotti, Roberto Donadoni, Marco Van Basten, Frank Rijkaard, Ruud Güllit, Pietro Paolo Virdis y comenzó una etapa ganadora, que continuó cuando Sacchi fue reemplazado en la dirección técnica por Fabio Capello.
Allí siguió ganando, obtuvo un tricampeonato local, otro título continental con goleada en la final al Barcelona dirigido por Johan Cruyff en Atenas. Su último logro fue en 1996 obteniendo un scudetto. En la siguiente temporada, concluyó su carrera. En la selección italiana jugó desde 1982 hasta 1994, iniciando como campeón del mundo y cerrando como subcampeón. El único Mundial en el que fue figura fue el disputado en su país en 1990, donde jugó los 7 partidos hasta el decisivo por el tercer y cuarto puesto. En 1994 se lesionó en el debut ante Irlanda y tuvo que operarse la rodilla, suponiendo que no iba a regresar. Sin embargo, Italia llegó a la final y Baresi se recuperó en tiempo récord, pudiendo estar el día de la final ante Brasil. Los sudamericanos se llevaron el título en la definición por penales, errando Baresi el primero de ellos. Una de las injusticias en la historia del fútbol. En la Eurocopa, solamente participó en 1988, donde los itálicos cayeron en semifinal ante la Unión Soviética.
Una vez retirado en 1997, Milan retiró el dorsal número 6 para siempre. Tres años después, Fernando Redondo que usó ese dorsal en Real Madrid, intentó pedirlo cuando llego a Milan. El "no" que recibió seguramente fue más fuerte que el que pronunció para renunciar a la selección argentina cuatro veces. Una vez retirado, Baresi formó parte de la directiva del club llegando a ser vicepresidente. Tuvo un corto paso por Fulham como director técnico, pero se fue por diferencias con la dirigencia. El 31 de julio de 2026, en Rozzano, en las inmediaciones de Milán, falleció debido a complicaciones luego de una intervención quirúrgica por un nódulo en el pulmón, detectado un año y medio antes. El mundo del fútbol llora a este enorme defensor, querido y respetado por todos, tanto en Italia como en el resto del mundo.
El Puma
Gracias Puma. Muy buen artículo.
ResponderEliminarUn abrazo