EL HOMBRE QUE SE HIZO RESPETAR POR JORDAN Y PIPPEN
Yugoslavia fue, durante mucho tiempo, un país de enormes talentos deportivos. Entre ellos estaba el básquet donde logró formar un combinado de estrellas que triunfaron tanto en Europa como en la N.B.A. La selección balcánica había obtenido el mundial junior en 1987 y con la base de ese equipo, disputó los certámenes siguientes tanto a nivel europeo como mundial con grandes resultados. Ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988 y luego obtuvo el campeonato europeo en 1989, el Mundial en Argentina 1990 y, en su última función, nuevamente el europeo de 1991. Ese mismo año, estalló la guerra civil en Yugoslavia y este país dejó de ser como se lo conocía hasta entonces. Croacia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Serbia, Montenegro y Kosovo fueron independizándose tras varios años de duelos sangrientos y destrucciones masivas. En ese equipo, siempre se recuerda como jugador más destacado a Drazen Petrovic, croata, jugador explosivo, gran anota...