OSCAR SCHMIDT, LA LEYENDA DEL BASQUET BRASILEÑO

 


Hablar de básquet en Brasil sin mencionar a Oscar Schmidt es como si no se hablara del tema en absoluto. Este alero, que medía 2,05 metros y usaba el número 14 cuando se ponía la casaca de su selección, nació en Natal el 16 de febrero de 1958 y desde muy chico se mudó con su familia a Brasilia donde dio sus primeros pasos en su deporte. En 1974 se fue a San Pablo a jugar en las divisiones menores de Palmeiras. Allí obtuvo el título de liga en 1977 y otro campeonato paulista con el verdao. En 1978 pasó a Sirio donde obtuvo la liga paulista, fue campeón mundial de clubes, además de monarca sudamericano. 

Oscar fue un jugador mucho más ofensivo que defensivo, anotando una gran cantidad de puntos por partido durante toda su destacada carrera. En su mejor año como jugador de Palmeiras, y con solo 19 años, hizo su debut en la selección brasileña. Allí obtuvo varios títulos y distinciones individuales como máximo anotador de los distintos torneos en los que participó. 

En 1982 fue transferido a América de Rio de Janeiro, sin embargo, estuvo muy poco tiempo allí ya que, en el mismo año, la liga italiana lo vino a buscar. Caserta fue su nuevo desafío donde llegó su consagración. Allí fue campeón de la Copa Italia, disputó una final de Recopa europea memorable ante Real Madrid, cayendo por 117 a 113 y marcando 44 puntos. Solo podía ser superado por un solo hombre en ese mismo partido, enfrente Drazen Petrovic señaló 62. Durante esos años, la NBA posó sus ojos en él durante tres años. New Jersey Nets lo escogió en el draft en ese período, sin embargo, para poder jugar en la mejor liga del mundo, Oscar debía renunciar a jugar por su selección - en la actualidad, eso ya no rige más -, cosa que jamás se le pasó por la cabeza. 

Tras ocho años, se fue a Pavia, siempre en Italia. Allí no obtuvo título, pero sí un número muy alto de anotaciones. En 1993, se mudó de Italia a España para jugar en Forum de Valladolid. Allí tampoco obtuvo títulos. Dos años después, decidió regresar a su país para fichar por Corinthians. Ya con 37 años, seguía en vigencia, sin la misma velocidad, pero con la misma precisión a la hora de encestar. Allí obtuvo la liga nacional en 1996 y fue subcampeón de la liga sudamericana ese año y el siguiente. Luego siguió su andar pasando a Barueri donde fue campeón de la liga paulista en 1998.

Cerró sus últimos 4 años de carrera en Flamengo, donde se dio el gusto de jugar junto a su hijo Felipe por una decena de partidos. Allí ganó la liga de Rio de Janeiro y superó la marca de Kareem Abdul Jabar con un total de 46.725 puntos anotados a lo largo de su carrera en clubes. En 2000, nuevamente quedó a la puerta del festejo en la Liga Sudamericana cayendo en la final.

Su historia en la selección brasileña es larga y rica. Defendió a la canarinha durante 19 años en diferentes competencias, donde se destaca el tercer lugar en el campeonato del Mundo de 1978, cuarto puesto en el Mundial de España en 1986, dos veces ganando el torneo Preolímpico, en 1984 y 1988, además de un tercer puesto detrás del memorable Dream Team americano liderado por Michael Jordan, Erwin "Magic" Johnson, Larry Bird, entre otros, siendo en ese torneo el máximo anotador por encima de esas figuras. Disputó cinco Juegos Olímpicos alcanzando como mejor posición el quinto lugar en 1980, 1988 y 1992. Fue campeón sudamericano en 1977, 1983 y 1985, siendo segundo en 1979 y 1981. En 1979 fue tercero en los Juegos Panamericanos, y en 1987 obtuvo su mayor hito siendo campeón de dichos juegos en Indianápolis, venciendo a Estados Unidos (primera vez que los americanos fueron vencidos en su casa) y marcando 46 puntos en el juego consagratorio, además de levantar una diferencia de 20 puntos en contra en la segunda mitad del encuentro.

Luego del retiro, nunca dejó de estar ligado a su deporte, ya sea como funcionario público o comentarista para Rede O Globo. En los últimos años, luchó contra un cáncer en su cabeza y lo estaba haciendo de la misma manera que cuando jugaba: con mucha garra. El último 17 de abril, en el hospital Maternidad Municipal Santa Ana, de San Pablo, Oscar Daniel Bezerra Schmidt falleció a los 68 años, tras haberse sentido mal y siendo ingresado en el susodicho nosocomio. Su legado en el básquet trascendió las fronteras de Brasil y de Sudamérica. Oscar es, sin dudas, una gloria y un orgullo para el deporte mundial, constituyéndose en leyenda del básquet brasileño.

El Puma

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