SE ESTÁN EMPEZANDO A PARECER A LOS CANDIDATOS
España y Portugal, aún sin convencer, avanzan y empiezan a hacer ruido. Los ibéricos golearon con autoridad a Austria. Los lusitanos superaron un durísimo obstáculo venciendo a Croacia con polémicas incluidas. En octavos de final, chocarán entre sí.
España venció a Austria por 3 a 0, redondeando una actuación más contundente por el resultado final que por el desarrollo del partido en sí. Si bien el triunfo fue justo y merecido, la diferencia fue quizás exagerada. La roja va mejorando su rendimiento partido a partido, aunque aún está lejos del nivel mostrado en la última Eurocopa, donde ganó de punta a punta en forma indiscutible e inapelable. Mikel Oyarzábal es, en lo que va del certamen, la carta goleadora de España. Lamine Jamal no está en su mejor nivel, aunque con poco puede desequilibrar y marcar la diferencia. El campeón europeo arrancó con dudas con un empate sin tantos ante Cabo Verde, lo que despertó algunos murmullos. En la fecha siguiente, una contundente goleada ante Arabia Saudita acalló las dudas, sin embargo, el triunfo ante Uruguay volvió a sembrar dudas por el nivel de juego mostrado y por el hecho de que obtuvieron el triunfo por un error del arquero Fernando Muslera que por virtud de los atacantes españoles.
En los dieciseisavos de final, le tocó un rival prolijo y ordenado, pero no con tanta fuerza como para plantearle el partido de igual a igual. Austria no es un rival menor y así lo entendió Luis De La Fuente, por lo que la roja jugó este encuentro con seriedad y responsabilidad. Dos goles de Oyarzábal y el restante de Pedro Porro sentenciaron a los germánicos a regresar a casa. Aún se espera más de esta selección española, aunque su rendimiento viene de menor a mayor y le sobra jerarquía para, en caso de seguir avanzando, despertar y mostrar de que está hecha.
Portugal dio vuelta un encuentro en forma épica ante un rival que es un hueso duro de roer. Fue 2 a 1 ante Croacia, que dio pelea hasta el último segundo. Ivan Perisic había puesto en ventaja a los balcánicos. El empate llegó con un penal que el noruego Espen Eskas cobró tras ser llamado del VAR. Más de uno cuestionó el fallo por el contacto leve que hubo, pero al haber contacto y viendo eso en una pantalla, el colegiado nórdico no tuvo otra alternativa que cobrar la pena máxima. El eterno Cristiano Ronaldo lo cambió por gol y así los lusitanos igualaron el partido. Luego hubo goles anulados por offside de los dos lados, el último con mucha polémica. Eskas adicionó diez minutos al llegar a los 90 (entre la ridícula pausa de hidratación, los cambios y los llamados del VAR, ese tiempo hasta podría considerarse como poco). Faltando 10 minutos, el entrenador de Portugal, Roberto Martínez finalmente se animó a sacar a su capitán para que entre Gonçalo Ramos.
De más está decir que el histórico goleador no estuvo ni conforme, ni contento con salir de la cancha, aunque el tiempo le dio la razón al entrenador. Fue Ramos que, a los 48 minutos del complemento, selló la cifra definitiva del resultado y puso el 2 a 1 final. Croacia, lejos de rendirse, dio todo lo que tenía hasta el final. A los 10 que Eskas había adicionado, se sumaron algunos minutos más (el festejo del gol de Portugal hasta la reanudación duró casi 3 minutos). En el minuto 12, Croacia empató y cuando festejaban ese tanto, el VAR volvió a llamar al árbitro noruego quien, al ver la pantalla, anuló la igualdad y privó a los amantes del fútbol de un alargue que hubiese sido para alquilar balcones. En la imagen, se ve que cuando sale la pelota, Mario Pasalic estaba adelantado. Este se la pasó a Josko Gvardiol quien puso la igualdad. Antes de que la pelota llegara a los pies del jugador de Atalanta, dio en la cabeza de Renato Veiga.
La jugada es claramente de interpretación, puesto que había que decidir si Veiga interviene en la jugada y juega esa pelota o si es un rebote casual. En el primer caso, se convalida el tanto, en el segundo se mantiene el offside. No fue fácil estar en los zapatos del noruego quien interpretó que la pelota rebotó en forma casual en la cabeza del defensor portugués. Desde ya que eso despertó bronca e impotencia entre los croatas. No fue una decisión sencilla.
Habrá clásico de la Península Ibérica en los octavos de final y una promesa de un gran partido. Su último antecedente fue la final de la U.E.F.A Nations League, donde los lusos obtuvieron el título en la definición por penales. Es una prueba de fuego para dos equipos que llegaron como candidatos y algunos ya les habían sacado el cartel. Con este paso, comienzan a parecerse a los favoritos que llegaron a América del Norte. Todavía les falta, pero al que avance va a haber que tomarlo muy en serio.
El Puma
El penal se lo regalaron a Ronaldo, cobrado 'eso', deberían haber cobrado cientos de penales en esta misma copa, en los distintos partidos.
ResponderEliminarEl robo del final... Vergüenza total para que pase Portugal
Gracias
ResponderEliminarel penal estaba bien convalidado (claramente cosas que en nuestro futbol ni se revisan casi) pero el empate de Croacia que por cierto (se cansó de hacer golazos) lo demostró. El VAR arruinó al futbol
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