SE ESPERABA MÁS DE ELLOS

 


Cada vez que se acaba un Mundial, se juntan muchos sentimientos. Alegría para algunos, bronca para otros, tristeza, sorpresa o desilusión. Las expectativas iniciales suelen chocar con la realidad. En la previa, había varios candidatos. Los de siempre, los que tienen buenos jugadores y los que vienen en ascenso son los favoritos. Después aparecen las sorpresas, de las gratas y de las no tanto. Dentro de las primeras, Cabo Verde encabeza la fila, habiendo pasado la fase de grupos sin perder un partido (sin ganarlo tampoco, vale la aclaración) y mostrándose como un equipo sólido, duro, combativo y rápido. Estados Unidos y su gran nivel mostrado en el debut fue una linda bocanada de aire fresco en lo que a fútbol refiere. Noruega, encabezada por Erling Haaland y su ritual vikingo post partidos, también fue una nota agradable.

Los candidatos no fueron sorpresivos, puesto que los cuatro mejores seleccionados del certamen son combinados que alguna vez levantaron la Copa del Mundo, sin embargo, decepcionaron algunos gigantes. Tal es el caso de Brasil, pentacampeón, que tuvo su peor actuación desde 1966, siendo eliminado por Noruega y decepcionando a los futboleros por su desdibujado nivel y su falta de identidad histórica. Es la primera vez que se ve al combinado verdeamarelo sin laterales de primer nivel. El combinado que mostró, a lo largo de la historia, a Carlos Alberto Torres, Cafú, Roberto Carlos, Branco, Leonardo, Maicon, Marcelo, Leandro, Josimar, entre tantos otros, hace tiempo que no tiene tamaña jerarquía. Su máxima figura es Vinicius Junior, gran jugador, pero que no alcanza la talla de un Neymar, de un Rivaldo, Ronaldinho, Kaká, Ronaldo, Romario, Bebeto y tantos cracks que se han puesto esa gloriosa camiseta. El atacante de Real Madrid tuvo un buen Mundial, pero no le alcanzó para liderar. Así como no lo hace en su equipo, no se le puede pedir que lo haga en su selección. Para que pueda lucirse, debe tener alrededor compañeros que le faciliten las cosas. El problema del combinado brasileño no es Vinicius, eso está claro, pero no es quien le va a dar las soluciones. Solo no puede.

Otra decepción, aún más marcada, es Uruguay. La "Celeste" estuvo muy lejos de lo que se esperaba, ni por asomo mostró la jerarquía de un campeón del mundo y tuvo un entrenador que, repitiendo los mismos errores obtuvo idénticos resultados. Marcelo Bielsa jugó todas las eliminatorias y durante su proceso con Sergio Rochet en el arco. Pero en el Mundial, el titular terminó siendo un dubitativo Fernando Muslera. En 2002, cuando dirigía a la selección argentina, hizo lo mismo: Germán Burgos fue su guardavalla durante todo el proceso previo, pero en la cita mundialista, el titular fue Pablo Cavallero. Repitiendo errores, es casi imposible corregirlos. Uruguay estuvo muy por debajo de lo que podía dar y deberá entender que "la garra charrúa" no alcanza para poder seguir tuteándose con los otros campeones. 

Un equipo que contaba con grandes jugadores y más de uno postuló como una de las revelaciones del certamen fue Turquía. Hakan Calhanoglu, Arda Guler o Kenan Yildiz eran nombres muy pesados como para hacerse respetar. Sin embargo, perdieron sus primeros dos partidos ante Australia y Paraguay, venciendo a Estados Unidos cuando ya estaba eliminado y el anfitrión clasificado con el primer lugar asegurado. Los turcos eran vistos como posibles ganadores de su grupo por muchos, además de duros adversarios en partidos mano a mano. Calhanoglu difícilmente cuente con otro Mundial, pero Guler o Yildiz llegarán con más rodaje y experiencia. En esta edición sorprendió que haya quedado afuera tan rápido.

Portugal y Países Bajos entran también en este grupo. Los lusitanos contaban con el mejor equipo de los últimos 20 años, pero contó con un lastre impensado: Cristiano Ronaldo. El cinco veces Balón de Oro, con 41 años y sin tener el rendimiento que se le conoció en sus mejores años, terminó siendo la piedra al cuello por no entender que él debía ponerse a disposición del equipo y no al revés. De haberlo hecho, seguramente Portugal hubiese tenido una actuación muy por encima de la que tuvo. Cuando se cuenta con Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Joao Neves, Gonçalo Ramos, Vitinha, siendo que se está en la curva descendente de su carrera, hay que entender que las estrellas son ellos. En el caso de los neerlandeses, comenzaron en gran nivel y sucumbieron ante Marruecos desde los 12 pasos. Nuevamente la naranja mecánica se quedó en la puerta de un Mundial, esta vez en dieciseisavos de final, a pesar de contar con una racha de victorias muy grande. Países Bajos no cae en un Mundial desde la final de 2010 en Sudáfrica ante España, pero aun así no logra sacarse esa gran maldición de no poder levantar el trofeo.

En esta edición, les tocó a ellos ser la decepción. Algunos se repitieron, como fue el caso de Brasil y Uruguay, otros fueron inesperados y en los últimos, pesó el ego. Siguen siendo grandes equipos, pero se esperaba más de ellos.

El Puma

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