ES MÁS QUE SERIO CANDIDATO
Francia concluyó su participación en la primera fase de manera contundente y categórica. Formó parte del "grupo de la muerte", con rivales muy duros en la previa. Senegal, finalista de la última Copa Africana de Naciones y con un triunfo ante Inglaterra unos días antes del inicio del Mundial, parecía un adversario de mucho cuidado y, sin embargo, lo derrotó sin atenuantes. Irak era el más débil y lo goleó en forma contundente. Noruega, que también venía ganando y, a pesar de haber guardado a varios titulares, incluyendo a su figura Erlin Haaland, se fue con un 4 a 1 inapelable.
El seleccionado galo, protagonista de lujo en las dos ediciones anteriores donde fue campeón en 2018 y subcampeón en 2022, se anota para volver a ser gran candidato al título. Manteniendo la base y mejorando algunos puestos claves, los europeos pisan muy fuerte en América del Norte. Mike Maignan, en el arco, fue el mejor refuerzo de Francia en reemplazo de Hugo Lloris. El actual arquero de Milan muestra más seguridad que su antecesor y hasta se dio el lujo de atajar un penal en el último encuentro ante Noruega.
La defensa es muy sólida. Tanto William Saliba, como Dayot Upamecano son garantía tanto para defender como para salir jugando. En los laterales, Jules Koundé y Theo Hernández tienen alma de atacantes y, a su vez, son fieros defensores. El mediocampo es el arma clave, ya que es allí donde realiza una de las cosas que mejor sabe hacer: las transiciones de defensa a ataque con una velocidad asombrosa. Adelante posee dos delanteros temibles y goleadores afamados como Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé. El primero es serio candidato a ser el máximo goleador en la historia de los mundiales, si no es en esta edición, tiene para dos ediciones más si nada raro sucede. El segundo se recibió de goleador desde que dejó Barcelona y se fue a Paris Saint Germain.
Francia ya era candidato ante del inicio de la Copa del Mundo y con el correr de los partidos está ratificando esa condición. Los dirigidos por Didier Deschamps se muestran muy concentrados y compenetrados en el objetivo que se plantearon: levantar el trofeo por tercera vez en su historia. Tienen todo para lograrlo: identidad de juego, solidez y equilibrio. Ahora comienza otro Mundial para ellos y deberán mostrarse unidos y evitar todo tipo de fisuras, llámese duelo de egos. Mbappé demostró que, además de ser un gran goleador, no juega para el equipo sino solo para él. Ese puede ser, quizás, el punto débil de esta brillante selección. Por lo hecho en los últimos años y, además, por lo realizado en sus primeros tres partidos, Francia es más que un serio candidato al título.
El Puma

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