EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS, CAPÍTULO 7
Octavio miraba al abogado como si fuese su peor enemigo. Leopoldo seguía sosteniéndole la mano. El fiscal llamaba a su siguiente testigo, doña Elisa. "Señora, inició después de una larga pausa, usted apunto con un fusil al señor González Schwartz en la sien. ¿Es eso cierto?
- Sí, señor.
- ¿Puede contarnos por qué?
- Ese señor se apersonó en mi casa y quiso llevarse a su hija por la fuerza.
- ¿Qué le hizo pensar que era por la fuerza?
- Que él le ordenaba ir y la niña no quería. Se aferraba a mi hijo con terror.
- ¿Usted presenció el hecho?
- Yo estaba en mi cuarto, escuchaba todo.
- ¿En qué momento decidió intervenir?
- De entrada, no me gustó el tono de este señor. Así que, antes de intervenir, busqué la escopeta que usaba mi esposo para ir de cacería.
- ¿Cuál era el objetivo?
- Que ese hombre dejara en paz a la niña y a mi hijo.
- Así que intervino y le puso el arma en la sien.
- Sí, señor.
- ¿Y luego qué hizo?
- Le ordené a mi hijo que llamara al comisario Nannini.
- Gracias, no más preguntas".
Continuará...
El Puma
Comentarios
Publicar un comentario