CRISTÓBAL COLOMBO, CAPÍTULO 2

 


- ¿Cómo recuerda su infancia en La Plata?

- Debo decir que fue feliz. Rodeado de libros y de una banda de hijos de inmigrantes italianos. Jugábamos al fútbol en la calle.

- ¿Hincha de?

- ¡Estudiantes! Siempre me gustaron los colores y la filosofía del club.

- ¿Era de ir a la cancha?

- Es al día de hoy que, cada tanto, lo voy a ver. Soy socio vitalicio.

- ¿Hizo alguna locura por Estudiantes?

- Viajé a las tres finales de Copa Libertadores. Fui a San Pablo contra Palmeiras y a Montevideo, tanto para la primera como contra Nacional y Peñarol. También fui a Manchester, Rotterdam y Milán.

- ¿Qué edad tenía en ese momento?

- Yo era un adulto. Tenía un trabajo estable en la universidad, pero siempre que se trataba de Estudiantes, no conocía la racionalidad.

- ¿Se agarró a trompadas por Estudiantes?

- De chico, mil veces. Ya de grande, no. Sí tenía discusiones acaloradas.

- ¿Qué otra pasión tenía, o tiene, aparte de Estudiantes?

- Los libres, la historia, los viajes, la música y, desde hace unos años, la familia.

- ¿Cuánto viajó?

- ¡Uh! Cada vez que juntaba unos pesos, me iba a algún lado. Sudamérica, México y Europa. Pasí tiempo viviendo en otros países después de recibirme.

- ¿Por ejemplo?

Viví casi un año en Italia. Quería conocer la tierra de mis padres. Primero fui a Verona y después me recorí el país de punta a punta. A los tres meses, me instalé en Milán y me quedé casi diez meses.

- ¿No pensó en quedarse allá?

- Me gustaba mucho irme, pero también volver. Mis vacaciones eran aventuras renovadas. 

- ¿Y cómo es que llega hasta acá?

- Es una de esas aventuras. Terminé el año muy estresado. Había perdido a mi padre hacía poco. Mi madre nos dejó unos meses antes también. La situación política estaba muy caliente en La Plata. El contexto personal y social no ayudaba para nada. Necesitaba salir y alejarme un poco. Me puse a hacer dedo en la ruta sin rumbo fijo. En el camino, perdí mi billetera con mis documentos y la plata. Caí en San Germán.

- ¿Qué hizo cuando llegó a San Germán?

- Quería volver a La Plata haciendo dedo. Pero estuvo varios días sin comer y debilité. Me desmayé en la plaza y terminé en el hospital. Ahí conocí a la mujer más maravillosa de mi vida. Y acá estoy, me casé con ella y me vine acá.

Continuará...

El Puma

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