PRISCILA, CAPÍTULO 6
- ¿Vos lo trajiste?, preguntó a Octavio.
- No me cambies el tema, respondió el dueño de casa, ¿qué hacías en ese cuarto? Te dije mil veces que no te metieras ahí.
- Me traicionaste, afirmó decepcionada.
- Vos me traicionaste a mí metiéndote donde no debías.
- Vayamos a lo importante, retomó Leopoldo mientras tomaba a Priscila del cuello, ¿dónde está mi hija?
- Yo te lo digo, respondió Octavio, tu hija está a tres cuadras de acá. Llegás a la esquina y hacés do cuadras a la derecha, al 75.
- ¡Octavio!, gritó ella.
- Muchas gracias, le dijo sonriendo a Octavio, voy para allá".
Priscila quiso seguir a Leopoldo, pero Octavio la tomó del hombro y la llevó para adentro. Cerró la puerta y se fue encima de ella. "Te dije que no entraras ahí", le gritó antes de asestarle un cachetazo que la hizo tambalear. Se reincorporó e intentó correr hacia la puerta. "¿Adónde vas, hija de puta?", volvió a gritar mientras le metió una trompada en la cara, tirándola al piso. Allí empezó a patearla. "No me gusta que me tomen de boludo", hurlaba mientras la pateaba con fuerza. Los gritos de Priscila eran en vano.
Continuará...
El Puma
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