JUGADORES QUE SE PUSIERON CAMISETAS OPUESTAS: ANDREA PIRLO, EL FANTASISTA QUERIDO POR TODOS
Si uno pregunta por un jugador que haya sido volante de contención y de creación al mismo tiempo, hoy puede decir que hay algunos. Hace unos años, no era tan común. Hace dos décadas, Andrea Pirlo encajaba con la definición antes mencionada. Este fino mediocampista, que nació en Fiero, provincia de Brescia, en plena región lombarda, el 19 de mayo de 1979, fue un polifuncional. Comenzó de pequeño en Fiero, para luego continuar de formarse en Brescia. Allí, con la camiseta homónima de Vélez Sarsfield debutó en el primer equipo con tan solo 16 años. Al año siguiente, consiguió el ascenso a la serie A. Allí comenzó a ser observado por varios clubes más grandes y fue Inter quien tomó la delantera para quedarse con su ficha. En 1998, se mudó a Milán para jugar con la camiseta nerazzurra. Allí comenzó a tener minutos en su primera temporada con la dirección técnica de Luigi Simoni. Sin embargo, el mal año de Inter llevó a cambiar de entrenador tres veces. Simoni fue reemplazado por Mircea Lucescu, quien seguía teniendo en cuenta al volante. Sin embargo, Luciano Castellini, primero, y Roy Hodgson después, comenzaron a relegarlo.
En la temporada siguiente, fue prestado a Reggina, junto a Roberto Baronio y Mohamed Kallon, para que tenga minutos y se foguee. Tras un muy buen año, donde fue titular y tuvo muy buenas actuaciones individuales, regresó a Inter. Sin embargo, lejos de lo esperado, no tuvo los minutos que se esperaba tener. A mitad de la temporada, en enero de 2001, volvió a ser prestado, esta vez a su club de origen. En Brescia volvió a tener continuidad. Sin embargo, cuando debió regresar, Inter lo puso en venta. Y lo compró... nada más y nada menos que el eterno rival: Milan.
Allí, con la casaca rossonera comenzó a mostrar su mejor versión, además de contar con el apoyo del cuerpo técnico, que se le había negado en Inter. Allí contribuyó a generar una época dorada, obteniendo dos ligas locales, una Copa Italia, una Supercopa de Italia, dos U.E.F.A Chiampions League, dos Supercopas europeas y un Mundial de Clubes. Eso también le valió ser convocado a la selección italiana y ser uno de los pilares del combinado campeón del Mundo en 2006 o del subcampeón europeo de 2012. En las juveniles, había sido campeón europeo sub 21 en 2000.
A falta de haber jugado en los dos equipos archirrivales de Milán, en 2011, ya con 32 años, le puso el broche de oro a su carrera mudándose a Turín para jugar en Juventus. Fueron cuatro temporadas donde se llevó 4 scudettos, 2 Supercopas de Italia y una Copa Italia. Formó parte de la primera etapa en donde la Vecchia Signora fue el amplio e indiscutido dominador del fútbol italiano durante toda esa década. Disputó tres mundiales (2006, 2010 y 2014), tres Eurocopas (2004, 2008 y 1012) y dos Copa de la Confederaciones (2009 y 2013), siendo un baluarte del equipo, con grandes actuaciones individuales y siendo arquitecto clave en la obtención de la última Copa del Mundo obtenida por Italia.
A pesar de haber vestido las dos camisetas opuestas y luego la más odiada por ambos equipos milaneses, difícilmente se pueda pensar que Andrea Pirlo sea silbado o insultado por alguna parcialidad. En Inter no le dieron las oportunidades que merecía y que su público pedía. Se consolidó como figura en Milan y cerró una brillante carrera en Juventus. En 2015, hizo lo que está haciendo Lionel Messi ahora: terminar en la Major League Soccer (M.L.S) de Estados Unidos, donde por dos temporadas jugó para New City F.C. Un fantasista (como gusta decir en Italia a los habilidosos y creativos) querido por todos y de los que escasean en la actualidad.
El Puma

Comentarios
Publicar un comentario