JUGADORES DE UN SOLO CLUB: FRANCESCO TOTTI

 


Antiguamente era algo bastante común que un jugador usara la camiseta de un solo club durante toda su carrera. En la actualidad es atípico, especialmente. Son futbolistas que están en peligro de extinción. Mismo en Europa, varios juegan varios años en un equipo, pero suelen retirarse en otro. No es el caso de Francesco Totti.

Este italiano, nacido en Roma el 27 de septiembre de 1976, nunca se movió de la Ciudad Eterna. Debutó en la primera del equipo giallorosso en 1993 y mostró condiciones desde el comienzo, pero estaba tapado por un ídolo histórico del club: Giuseppe Giannini. Este último había sido campeón en 1983 con ese equipo en el también estaban Paulo Roberto Falcao, Bruno Conti, Toninho Cerezo y Pietro Vierchowod, entre otros. El romano la tenía difícil. Sin embargo, desde 1996, comenzó a tener minutos de la mano de Carlos Bianchi, con quien no se llevó bien. 

Con la partida del ex entrenador de Vélez y Boca, Totti agarró la titularidad y no la soltó nunca más. Grandes actuaciones, derrochando talento y haciendo goles de tiro libre, penal, regate y todos los componentes habidos y por haber, enamoraron a los tifosi giallorossi. Tal como sucediera con su predecesor, Totti iba a conseguir el campeonato local con su equipo de toda la vida en la temporada 2000-2001, rodeado de Gabriel Batistuta, Vincenzo Montella, Marco Delvecchio, Aldair, Walter Samuel, Cafú, Antonio Cassano y Abel Balbo, entre varias figuras destacadas. 

Ofertas para irse no le faltaron. Cuando apenas tenía 13 años, Milan se lo quiso llevar, pero su madre no lo dejó marcharse de la capital italiana. Real Madrid le ofreció un sueldo multimillonario y la camiseta número 10 que Luis Figo dejó al marcharse de la casa blanca. Pero la lealtad hacia su equipo de siempre y de su corazón fue más fuerte. El último que quiso llevárselo fue Manchester City. Ni los petrodólares del City Group pudieron convencer a il capitano.

Era un jugador muy completo. su posición era de volante creativo, el clásico fantasista que tanto les gusta a los hinchas italianos y de los que hoy escasean en la península. Hacía jugar al equipo y también tenía mucho gol. Habiloso y de una gran pegada, también era goleador. Asistidor de grandes goleadores, carismático y gran titiritero tanto en Roma como en la Nazionale Azzurra.


Totti también escribió páginas doradas en la selección de su país. Siempre convocado desde las menores, participó en Corea del Sur-Japón 2002 y Alemania 2006 con suerte dispar. En Asia, participó de uno de los partidos más polémicos de los últimos 30 años, cuando la azzurra fue eliminada por uno de los anfitriones en los octavos de final y Totti fue expulsado por el árbitro ecuatoriano Byron Moreno, tras haber sido derribado en el área rival, pero el hombre de negro consideró que el italiano había simulado. A su vez, fue mal anulado un gol a Italia en el alargue. Sin embargo, el fútbol da revancha, dicen, y la selección italiana fue campeona en 2006 con Totti como titular y figura. También había llegado a la final de la Eurocopa disputada en Bélgica y Países Bajos 2000, cayendo en el partido decisivo frente a Francia en tiempo suplementario, teniendo otra revancha seis años más tarde ante el mismo rival. 

Afortunadamente para los futboleros, el mediocampista jugó hasta los 41 años. Siempre en el mismo club, dándole lo mejor de él y una identificación pocas veces vista con los fanáticos de Roma. Fue campeón, ganó varias Copa Italia, tuvo una actuación consagratoria ante Real Madrid por la U.E.F.A Champions League, campeón del mundo con su selección. Credenciales le sobran y en Italia jugadores como él, en este momento hay pocos.

El Puma


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