PARTIDOS INCREÍBLES: DINAMARCA vs. URUGUAY EN EL MUNDIAL DE 1986
Imagen: La Prensa
El 8 de junio de 1986 puede ser, para muchos, un día cualquiera. En la historia del fútbol y, más específicamente, de los mundiales, fue una jornada inolvidable. En la ciudad de Neza, en pleno verano mexicano, disputaban por la segunda fecha de la fase de grupos Dinamarca y Uruguay. Estos dos, junto a Alemania Federal y Escocia, componían el denominado "grupo de la muerte". El conjunto escandinavo venía de una trabajosa, pero merecida, victoria ante Escocia, mientras que los rioplatenses acababan de igualar ante Alemania Federal tras ir ganando durante 80 minutos.
De un lado, estaba el campeón sudamericano con un equipo lleno de figuras, y por el otro, la sensación de la anterior Eurocopa, llegando a las semifinales. El choque prometía ser parejo, y hasta podría haberse pensado a Uruguay como favorita. El encuentro fue claro de principio a fin. Los dinamarqueses mostraron un muy buen trato de pelota, haciéndola circular y luciendo un gran juego colectivo, dominaron desde el minuto uno. Los uruguayos, apelando a su tradicional "garra charrúa", abusó del juego brusco. Los europeos tampoco se quedaron atrás en ese aspecto cuando se trató de anular a la megaestrella celeste, Enzo Francescoli. El marcador se abrió rápidamente a través de Preben Elkjaer Larsen, delantero recientemente campeón con el Verona de Italia, a los 11 minutos del primer tiempo. Pocos minutos después, tras cometer dos fuertes infracciones, Miguel Bossio vio la tarjeta roja. Si con once, los sudamericanos ya eran superados, con un hombre menos ya no habría más partido. Cuatro minutos antes del final de la etapa inicial, tras una búsqueda incesante, Soren Lerby aumentó las cifras y puso un justo 2 a 0. Sin embargo, en el cierre del primer tiempo, el propio Francescoli de penal, acortó la diferencia.
Al empezar el complemento, la pregunta era si ese tanto marcado por Uruguay iba a influir psicológicamente en los nórdicos. Esa hipótesis se derrumbó a los siete minutos con un golazo de Michael Laudrup, dejando en el camino a varios defensores y al arquero Fernando Alvez antes de definir y seguir con el festival danés. El conjunto celeste se terminó de quebrar con ese tanto y ya con lo poco que le quedaba, salió a querer descontar a como dé lugar. Eso terminó potenciando a Dinamarca, que no solamente era superior en número, sino también en juego. Los huecos aparecieron y la circulación de pelota se hizo más frecuente, haciendo que los escandinavos se lucieran ante la cada vez más marcada impotencia del lado de enfrente. Elkjaer Larsen marcó dos goles más y, finalmente, Jesper Olsen sellaría el increíble 6 a 1 definitivo.
Este habrá sido la peor derrota para Uruguay en la historia de los mundiales. Así y todo, logró reponerse y clasificó en el último partido con una igualdad sin tantos ante Escocia, sufriendo una expulsión al minuto de juego (récord absoluto en cualquier edición de la Copa del Mundo). Luego fue eliminado por Argentina, a la postre campeón, por 1 a 0, tras haber sido superado en el primer tiempo y haciendo que los albicelestes terminaran pidiendo la hora.
Dinamarca, por su parte, no podía pedir mejor debut mundialista. A esta histórica goleada ante Uruguay, se le sumó un triunfo frente a Alemania Federal por 2 a 0 con otra prueba contundente de buen juego. El equipo del norte de Europa fue uno de los dos que ganó todos los partidos de su grupo y, para muchos, se proyectaba como un serio candidato al título. Sin embargo, el fútbol puede ser muy cambiante y en octavos de final, los daneses probaron una dosis de su propia medicina al irse derrotados por 5 a 1 ante quien los había eliminado en la semifinal de la Eurocopa dos años antes: España.
El Puma

Muy bueno!!!
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